El proyecto nos planteaba la dificultad de divertir y educar a targets tan iguales y tan diferentes a la vez como son los niños de 6 años y los de 11 años. Los juegos desarrollados permitían que los niños compartieran su puntuación, si estaban dentro del top 20, fomentando así el espíritu de competición para conseguir que los niños quisieran jugar más veces para intentar superar las puntuaciones de sus amigos.
Para ello desarrollamos uno de los juegos siguiendo una estrategia de plataformas ideada para que todo el público objetivo disfrutase con el juego mientras aprendía los diferentes conceptos mediante la asociación de elementos y conceptos. El otro juego sigue mecánica drag & drop, orientándolo así a la parte más joven del target.






